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La lucha entre ser dominicano y hacer teatro de calidad: critica al paradigma del Mtro. León David

La lucha entre ser dominicano y hacer teatro de calidad: critica al paradigma del Mtro. León David

Actores durante obra del Teatro Orquesta

En el vasto escenario del teatro dominicano, se despliegan múltiples interpretaciones, enfoques y aspiraciones que reflejan la diversidad y riqueza cultural de nuestra nación. Sin embargo, en medio de esta diversidad, surge la interrogante sobre la identidad y los rumbos del teatro dominicano. ¿Qué significa ser dominicano en el teatro? ¿Cuál debe ser nuestra orientación estética y creativa?

Desde mi perspectiva como crítica de arte, considero que el teatro dominicano debe aspirar a la excelencia como su principal objetivo. La búsqueda de la calidad y la dignidad en nuestras producciones debe ser el motor que impulse nuestro trabajo creativo. En este sentido, concuerdo plenamente con las ideas expresadas por León David, quien aboga por un teatro dominicano que trascienda a las limitaciones de lo nativo y se eleve hacia estándares universales de excelencia.

Es innegable que existe un teatro dominicano, moldeado por las experiencias, vivencias y visiones de los dramaturgos, directores y actores de nuestro país. Sin embargo, más allá de ciertos aspectos superficiales relacionados con la expresión nativa y los temas locales, surge la incógnita sobre la esencia misma de lo dominicano en el teatro. ¿Se limita nuestra identidad teatral a estereotipos culturales o podemos aspirar a algo más profundo y significativo?

En este punto, es crucial desafiar la noción de una estética teatral dominicana predefinida y estática. No debemos conformarnos con ser simplemente lo que ya somos, sino que debemos aspirar a alcanzar nuevos niveles de calidad y excelencia en nuestras producciones. La dominicanidad en el teatro no debe ser impuesta como una norma rígida, sino que debe surgir de forma orgánica a partir de la exploración creativa.

Estando de acuerdo con lo que plantea León David en su llamado a crear un teatro de calidad, digno y elevado, que se nutra del mejor teatro universal, nuestra identidad dominicana, la vivencia cotidiana y visión históricamente condicionada de la realidad, solo podrá destacarse verdaderamente si alcanzamos la excelencia en nuestras producciones. Esto implica dedicarnos con pasión y compromiso a perfeccionar nuestras habilidades artísticas, explorar nuevas formas de expresión y elevarnos por encima de las limitaciones impuestas por la mediocridad y la complacencia.

Es fundamental que los creadores, críticos y formadores teatrales en República Dominicana abracemos este desafío y nos comprometamos a elevar el nivel de nuestro teatro. Esto no significa renunciar a nuestra dominicanidad, sino más bien enriquecerla y profundizarla a través de la búsqueda incansable de un teatro que la exponga en su más alta calidad.

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